
FREE MIND
Por Shalanty
Mi experiencia junto a Liyan Sian en la gira de Abril del 2009 fue un tremendo aprendizaje y total comprensión sobre el proceso de divorcio…
Tantas creencias tenía yo en mi mente, creencias de fracaso, frustración, dolor, desamor, tristeza, depresión, amargura, pena. Para mi fortuna, la mejor mujer en eliminar creencias de la mente, llego a Bogota un dia despues de firmar el divorsio.
Liyan hace unos años había pasado por mi misma situación, así que no fue difícil para ella darse cuenta de cuando yo estaba enredada en mis creencias. Mi suerte fue, cuando estos venían a mi mente, Liyan me decía: que suerte que tuviste en que te apoyo tu familia, que suerte que pudieron quedar como amigos, que suerte que vas a poder … que suerte que… que suerte que…. Que afortunada de… que afortunada de… etc…. Imaginen este bombardeo de contradicciones para eliminar creencias, fue mi gran apoyo.
Además de esto, estar en todas las conferencias, clases, talleres, y seminarios que dio Liyan, fue un regalo de la existencia.
Recuerdo que una de las conferencias fue sobre sanar las relaciones, y ahí comprendí, que amor incondicional era hacer lo que yo hice al dejarlo. Amor incondicional es, dejar que el otro sea feliz aunque no sea contigo. Nunca habría podido comprenderlo mejor que en ese momento.
Por otro lado, en cuanto al trabajo en el seminario FREE MIND... tuve la fortuna de que mi mejor amiga me juzgara crudo, y me pude dar cuenta de que mi divorcio estaba siendo una escusa para que yo dejara a un lado mi liderazgo, mi organización, mi capacidad de motivarme y motivar al equipo, mi poder de estar al frente de mis cosas, era como si no me sintiera capaz de asumir al 100% la responsabilidad mi vida y quisiera vivir en la evasión de mi propia realidad.
Pensé.. Que no se da cuenta que me separe hace menos de dos semanas? Y ahí, junto a Liyan…comprendí que wow… tenía razón en cada una de las cosas que ella decía. Me di cuenta que de alguna manera, yo había dejado de ser yo… y mi divorcio era mi escusa!
Así Liyan se fue, y que creen, ni ganas tuve de llorar. Lo único que quería era volver a ser quien yo era, y con el apoyo del equipo de Samkya Salí de un juego en el que fácilmente me pude haber quedado por meses...
Esto fue hace un mes y medio, y quiero decirles desde mi corazón, Samkya te apoya, Cóndor Blanco te apoya, y Liyan Sian es un regalo que la existencia pone en Colombia, para que ustedes puedan salir y ser quienes ustedes realmente son.